1. Situación registral
Confirme en el Registro Nacional quién es el dueño y si la finca tiene hipotecas, gravámenes, anotaciones o limitaciones. Un abogado lo hace en minutos con el folio real.
2. Plano catastrado
Verifique que el plano esté inscrito y que las medidas y linderos coincidan con la realidad y con el Registro.
3. Usos de suelo
Solicite a la municipalidad la certificación de uso de suelo y confirme que su proyecto está permitido. Es el filtro de viabilidad más importante: sin el uso adecuado, no hay proyecto.
4. Disponibilidad de agua
Es la restricción que más desarrollos detiene. Confirme la factibilidad mediante la ASADA o el AyA, o la viabilidad de un pozo. Pídalo por escrito.
5. Condiciones ambientales
Revise la cercanía a ríos o quebradas (que generan áreas de protección no edificables), zonas de recarga y eventuales requisitos de la SETENA.
6. Acceso y servicios
Verifique el acceso legal a vía pública, el estado de la calle y la disponibilidad de electricidad.
7. Impuestos al día
El Registro no inscribe un traspaso si el impuesto municipal del vendedor no está al día.
Hecha esta revisión —idealmente con un abogado y usando escrow para los fondos— usted compra con tranquilidad. Y cuando un terreno ya tiene parte de este camino resuelto, el riesgo baja de forma notable.
Esta finca de 4,57 ha en Orotina ya cuenta con plano catastrado, estudio registral y certificación de los siete usos aprobados.